viernes, 22 de julio de 2016

Romeo y Julieta de William Shakespeare

Sinopsis:

Romeo y Julieta es la historia de un amor que nace imposible y, signado por una serie de malentendidos, acaba con la muerte de los amantes. También es el arquetipo de la tragedia amorosa. Porque los dos adolescentes de Verona, que reavivan el odio entre las familias Montesco y Capuleto y subvierten el orden de la ciudad de Mantua, corporizan la pasión por excelencia; aquélla que desatiende consejos y órdenes públicos y quiere moldear el mundo a la medida de sus deseos. Con esta obra Shakespeare alcanza una cima lírica inigualada. La potencia y la belleza de sus versos es tan abrumadora que al leerlos se piensa que acaso el amor haya nacido cuando fueron escritos. Y que la misión secreta del drama es velar para que ese sentimiento no desaparezca nunca. Romeo y Julieta no es mero 'teatro de sentimientos'. una ópera verbal acerca de una relación amorosa entre dos adolescentes; es también el retrato de una sociedad cuyos integrantes regulan y juzgan la conducta según el parámetro de la bella o la brutta figura.







Romeo y Julieta, escena II

Romeo.- Señora, juro por esa luna bendita, que corona de plata las copas de estos árboles frutales...

Julieta.- ¡Oh! No jures por la luna, por la inconstante luna, que cada mes cambia al girar en su órbita, no sea que tu amor resulte tan variable.
Romeo.- ¿Por qué juraré entonces?
Julieta.- ¡No jures en modo alguno; o, si quieres, jura por tu graciosa persona, que es el dios de mi idolatría, y te creeré!
Romeo.- Si el profundo amor de mi pecho...
Julieta.- Bien; no jures; aunque eres mi alegría, no me alegra el pacto de esta noche; es demasiado brusco, demasiado temerario, demasiado repentino, demasiado semejante al relámpago, que se extingue antes de que podamos decir: "¡El relámpago!..." ¡Cariño, buenas noches! Este capullo de amor, madurado por el hálito ardiente del estío, tal vez se haya convertido en flor galana cuando volvamos a vernos. ¡Buenas noches!, ¡buenas noches!, ¡tan dulce reposo y sosiego alcance tu corazón como el que alienta dentro de mi pecho!
Romeo.- ¡Oh! ¿Quieres dejarme así, tan poco satisfecho?
Julieta.- ¿Qué satisfacción puedes lograr esta noche?
Romeo.- El cambio con el mío de tu fiel juramento de amor.
Julieta.- Te lo entregué antes de tú pedírmelo, y aún quisiera dártelo de nuevo.



William Shakespeare


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